Historia y documentos

Los orígenes de la masonería son muy oscuros y han sido desfigurados por una serie de leyendas, la mayoría de ellas, creadas por corrientes de opinión antimasónicas.

Buscando en la historia, encontramos en los gremios de constructores y albañiles organizaciones llamadas logias (la etimología de logia seria “casa”) estas eran lo que ahora llamaríamos gremios, collas o grupos de trabajo. A estos gremios independientes, o Logias, les llamamos masonería operativa (no hay que olvidar que masonería significa albañilería). Entendemos, pues, por masonería operativa, a los gremios de la construcción. Estos gremios tenían la particularidad, de ser autogestionados, libres y sin sometimiento a reyes, señores feudales y clero.

historiaNo podemos obviar su condición de libres en el contexto medieval, los trabajadores dependían siempre del clero y/o nobleza, lo que da un carácter extraordinario al que existieran organizaciones laborales independientes.

A mediados del siglo XVII, la situación social era ya algo distinta y el sometimiento al clero y/o nobleza ya no era tan acusado. Así pues, la pertenencia a estas logias de trabajadores ya no estaba tan cerrada a operarios ajenos a la estricta labor de la construcción permitiendo la entrada otros oficios.

En el año 1600 Jhon Boswell, es iniciado en la logia Edimburgo, esta iniciación no tendría nada de particular, salvo que Jhon Boswell no trabajaba en la construcción. La logia Edimburgo trabajaba bajo las constituciones de William Shaw alejándose de la opción predominante que eran usar las llamadas constituciones de “Gran Maestro de los masones por nombramiento real”. Esta incipiente liberalidad dio origen al primer masón especulativo y este fue el detonante para que multitud de logias permitieran la entrada a, no solo a trabajadores de otros oficios si no a personas que ni siquiera eran de profesiones afines a la construcción ni a la artesanía, con la condición de no estar adscritos y/o sometidos a nobleza y/o clero.

Estos nuevos “masones” fueron sobre todo intelectuales. Entre ellos, entraron también un gran número de revolucionarios del periodo de la restauración y de las convulsiones reformistas que dieron lugar a la unión escocesa-inglesa.

Estas ultimas incorporaciones solo buscaban en la masonería la pantalla de protección que daban las logias para reunirse de un modo discreto y así poder luchar contra el poder establecido en busca de vías mas democráticas.

Estos nuevos miembros, no tardaron en fundar Logias que no estaban ya directamente relacionadas con el arte de la construcción física, si no de la construcción de una sociedad mas progresista y democrática. Estas nuevas Logias, que no eran ya de constructores y artesanos si no una sociedad de pensamiento, pronto empezaron a hablar de masonería especulativa (en contraposición a la masonería operativa), es decir que el trabajo era construir al ser humano como tal y la perfección de la construcción era el perfeccionamiento de uno mismo y la mejora de la sociedad.

Estas logias se extendieron por Inglaterra y Francia.

En 1717, pastores protestantes crearon en Londres una Gran Logia propiamente especulativa y se nombro el primer Gran Maestro, eliminaron las tendencias de mejora social y se declaro monárquica y deísta. Crearon una constitución, en principio inalterable, donde se especificaba cual eran los Usos y Costumbres. (Véase documentos históricos “constituciones de Anderson”). Posteriormente la vulneración de la Gran Logia de Inglaterra de los talantes liberales, sociales y humanistas provocaron el cisma, que todavía se mantiene, entre las dos visiones masónicas, la visión de la Gran logia de Inglaterra, dogmática y conservadora y la del Gran Oriente de Francia, adogmática, social humanista y liberal. Todas las organizaciones masónicas del mundo se alinean, o se intentan alinear, en una u otra tendencia.

La primera logia en España fue fundada en Madrid por ciudadanos británicos y tuvo una existencia efímera, su entrada con cierto peso fue en el siglo XVIII entre los ilustrados por lo que la masonería en España ha sido tradicionalmente adogmática y liberal.

En algunos periodos históricos ha estado perseguida. Durante la Guerra civil y durante la dictadura del General Franco, la persecución y aniquilación de la Masonería fue especialmente cruel, la mayoría de los masones o acusados de serlo que sobrevivieron, fueron encarcelados o se exiliaron.

Actualmente la masonería funciona con normalidad en España.

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